JUAN CARLOS ÁLVAREZ| A CORUÑA Los días son más relajados para Alessandra Aguilar. Quedan lejos las semanas de más de 150 kilómetros. Está en fase de descarga, solo dobla un día a la semana y empieza a sentir que el cuerpo "quiere correr", lo que es una buena señal de cara a los Juegos, en los que volverá a competir en el maratón y en los que tendrá un objetivo claro: "Quiero estar entre las quince primeras, que sería un gran resultado. Que salga o no depende de muchos factores porque esta es una carrera imposible de prever. Pero me siento muy bien, como nunca, y creo que estoy para lograrlo".

La lucense espera una carrera muy rápida desde el principio, aunque la dureza del circuito puede que aconseje guardar fuerzas para el final. Con africanas, asiáticas y, sobre todo, Paula Radcliffe, "que puede ser campeona olímpica en su casa y sabe que la única posibilidad es ir muy deprisa para quedarse sola", se pronostica un ritmo endiablado, por lo que será fundamental no cebarse y que cada uno vaya a su ritmo. "Lo importante del maratón es conocer exactamente cuál es tu ritmo de carrera. Ayuda la veteranía. A ver cómo se plantea, tal vez encuentre un buen grupo en el que infiltrarme aunque sea a cambio de ir un poco más rápido. Pero lo primordial es tener claro el ritmo", indicó.

Aguilar fue la última en entrar en el equipo español de maratón para Londres. Realmente, la Federación estaba esperando a que expirara la sanción de dos meses que tenía la lucense, que dio positivo por un estimulante que achacó a un medicamento recetado por su médico de cabecera, un error calificado de ingenuo y del que ha aprendido a leerse los prospectos de las medicinas.

"Lo mío fue como tomar un frenadol" se defiende y explica el porqué del apoyo de la mayor parte de la sociedad: "Creo que desde el principio fui sincera, no le di más vueltas al asunto y eso le ha gustado a la gente. Es que en otros casos se han oído historias impresionantes. Aprendes y te gratifica ver que la gente está contigo, que te apoya". Aún así, siempre quedarán algunos que duden de ella. "Me da igual. Al que se cree mi enemigo no le voy a convencer de ninguna manera. Pero es gente indiferente en mi vida y si no te quieren creer no lo van a hacer de ninguna manera, por mucho que les cuentes o les expliques lo que ha sucedido", sentencia.

Tuesday the 22nd. Alessandra Aguilar.