Se encuentra en un gran momento de forma y no esconde sus buenas sensaciones, pero Alessandra Aguilar se mueve con cautela y prefiere ser realista; obtener medalla en el Mundial de este verano se presenta imposible. Su casta y su competitividad la llevarán sin embargo a vender muy cara su derrota.

Texto: Gerardo Vázquez. Fotos: Félix García.

 

¿Viene bien este calor para preparar Daegu?

Mal no viene. Se asemeja un poco a las previsiones que tenemos para el Mundial. La diferencia es que el de Madrid es muy seco y el de Daegu muy húmedo. Las condiciones no son las que vamos a tener allí, pero viene bien acostumbrarse a correr con el sol en encima de la cabeza.

¿Tienes previsto concentrarte en otro lugar para preparar esa carrera?

Nuestra idea es poder irnos allí lo antes posible, pero me voy a quedar todo el verano entrenando en Madrid. Había hablado con mi entrenador (Antonio Serrano) de ir a Sierra Nevada o Salobreña con Chema, pero cambiar de rutinas o no tener a tu fisio al final te supone menos beneficio en comparación con estar en Madrid, donde tienes tu casa y tus rutinas. Eso es muy importante para mí. Competiré el veintisiete de agosto y la primera expedición española para Corea sale el veintidós. Hemos solicitado poder irnos antes para no llegar muy justos a competir. A ver si me puedo ir el diecinueve o el veinte.

¿Qué objetivo te has marcado?

¡Sobrevivir al calor! Bueno, ya en serio; en Pekín ocupé el puesto veinticinco y fui la duodécima europea. A ver si aquí consigo estar entre las doce o quince primeras. No va a ser fácil. Hay que tener en cuenta que, como es Copa del Mundo, pueden llegar a correr hasta cinco atletas por país. Va a ser una maratón muy dura.

¿Será el clima parecido al del maratón olímpico de Pekín?

En Pekín conocí dos ciudades diferentes. Una cuando llegué con la primera expedición  y otra cuando empezaron los Juegos. Al principio no se podía casi ni respirar en la calle del calor que hacía y de la humedad. Después empezó a llover todo el rato y cambió por completo. Su maratón no fue tan dura en cuanto a condiciones climatológicas, pero sí para mí; me encontré fatal desde el primer metro. En el kilómetro quince me di de golpe contra el muro. En ese sentido fue durísima. Climatológicamente en Daegu me espero algo más parecido a lo del Europeo de Barcelona, pero peor. ¡Y eso que aquello fue horrible!

¿Cuántos kilómetros haces a la semana?

De los ciento cuarenta kilómetros semanales he ido subiendo hasta los ciento setenta o ciento ochenta. Ese es mi tope máximo; nunca he pasado de ahí. La semana que menos hago son ciento cincuenta. Me muevo en ese margen. Ahora ya empezamos a hacer rodajes más largos y series largas, que es lo que a mí me gusta. ¡Me va la marcha!

¿Doblas entrenamiento?

Sólo tres veces a la semana. Prefiero hacer sesiones más largas por las mañanas, con más kilómetros, y evitar así doblar más días. Por la tarde hay mucha gente que rueda una hora, pero a mí me cuesta muchísimo. Intento hacer entre cuarenta y cinco o cincuenta minutos, que es lo que yo asimilo y lo que me permite al día siguiente poder entrenar bien. Si me paso, al día siguiente no puedo. Pero como los entrenamientos de maratón son tan largos, hay días que para no doblar hago veintiséis o veintisiete kilómetros por la mañana. Esto se me junta con las tiradas establecidas en el entrenamiento que son de treinta kilómetros.

 

Puedes encontrar la entrevista completa en el número 40 de Planeta Running

Saturday the 24th. Alessandra Aguilar.